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¡Advertencia de contenido ligeramente explícito! ¡Parental Advisor!

Para evitar represalias de padres furiosos que no controlan nada de lo que hacen sus hijos me veo obligado a advertir de lo siguiente:

Es posible que encuentres fotos de tetazas en este blog, si eres menor o eso te ofende por algún motivo no deberías mirarlas, entrecierra los ojos hasta que solo veas formas vagas y difusas, reemplázalas mentalmente por fotos de cachorritos o pulsa en el titulo de la entrada que te interese para no ver las otras... eso sí, en ningún momento abandones este blog.

lunes 12 de octubre de 2009

Sengoku

Para mi Sengoku es uno de esos juegos que te encantaría poder decir que has jugado (o que has escrito, vamos, ni te cuento). Me encanta la época en la que está ambientando, he visto tantas películas de chanbara o samurai de corte histórico que solo me falta hablar japones para pensar como uno de ellos si llega el caso... bueno, vale, exagero un poco pero ya entendéis el concepto.

Me gustan las historias de samurais.

Y Sengoku es un juego histórico -aún añadiendo ciertas dosis de fantasía- realmente bien documentado y aún así no resulta, al abordarlo, demasiado pesado ni agobiante. Por supuesto es el DJ quien, como casi siempre, carga con el peso de conocer ese trasfondo y hacerlo parecer vivo, por lo cual para los jugadores ese problema es mucho menor. O no, porque siempre he tenido la impresión de que los juegos históricos tienen el problema adicional de... bueno... de ser históricos. Todo el realismo que aporta su trasfondo amplio y detallado se va al traste si la gente pasa por encima de él como si fuese el típico mundo plano de fantasía estandar. No puedes plantear el trasfondo de tu personaje en Sengoku con algo como: "mi personaje es una samurai que fue entrenada en la montaña por su padre y ahora viaja por el mundo haciendo justicia" por un montón de motivos de coherencia, esa historia chirriaría con el trasfondo realista y necesita mucho más trabajo por parte de los jugadores. Y no se si seré yo pero en muchas ocasiones los jugadores no están dispuestos a hacer el sacrificio de dedicarle muchas horas a la historia de su personaje, a documentarse sobre la ambientación y esperan que les digas en pocas frases todo lo que su personaje sabe sobre un mundo complejo... y en las ambientaciones historias eso es mucho decir. El mundo real está plagado de datos y detalles y si no me empapo bien de todo ello tengo la sensación de estar "traicionando" a la historia.

Supongo que por eso siempre me quedaré con las ganas de haber jugado a Sengoku en su momento y de que los juegos históricos, aunque me apasionan, están fuera de mi alcance.

Os dejo unos cuantos manuales realmente interesantes aunque solo queráis documentación accesible sobre el Japón del XVI en la sección de Descargas.